Mostrando entradas con la etiqueta etica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta etica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de octubre de 2015

El Túnel del Tiempo de la Filatelia: La Ética en la Filatelia (Parte II)

La Filatelia al Día
28 De Agosto de 1982: No 131
Por Danilo A. Mueses

  •          Convengo en respaldar y ser gobernado por la constitución y los estatutos de la sociedad a la cual pertenezco y por las enmiendas, resoluciones y políticas que pueden ser establecidas.
  •         Convengo en regirme por todas las leyes relativas a asuntos filatélicos.
  •           Convengo en conducirme en forma tal que jamás lleve el reproche el descrédito a la Sociedad a la cual pertenezco, o perjudique el prestigio de sus miembros o de la filatelia.
  •         Convengo en no comprar ni vender ningún material de procedencia dudosa e informar de inmediato a las autoridades de cualquier violación a las leyes.
  •         Convengo en corregir rápidamente cualquier error que puedan haber hecho en una transacción.
  •        Convengo en ayudar en la persecución de las violaciones, de las cuales tenga conocimiento, de leyes pertinentes a asuntos  filatélicos e informar de inmediato de cualquier violación, a las autoridades correspondientes.
  •         Convengo en, a sabiendas, no vender, comerciar, producir o anunciar material filatélico reparado, alterado o modificado en cualquier forma que sea a menos que esta condición sea claramente establecida. Convengo además en no vender, en producir o anunciar material falsificado en ninguna forma, en violación a las leyes.
  •        Convengo en cumplir con todos los contratos hechos por mí, ya sean orales o escritos, hacer los pagos de inmediato contra entrega, y devolver de inmediato cualquier pieza que no sea satisfactoria.
  •        Cuando exhiba algún material, convengo en exhibir únicamente material de mi propia colección, o en caso contrario establecer su propiedad.
  •        Convengo que la sustitución de sellos o cubiertas en circuitos, lotes en aprobación, lotes en subastas, etc. es deshonesto y es causa de expulsión de la sociedad.
  •         Convengo en dar a conocer los casos que conozca de tácticas irresponsable o no éticas, a las sociedades de las cuales sea miembro y que hayan adoptado este código.
  •         Convengo en conducirme de acuerdo a los estándares  aceptados de moralidad y cortesía en las actividades filatélicas no citadas en este código. 13.
  •        La solicitud de extensión de tiempo para devolver el material comprado mientras se aguarda la opinión  de los expertos, no es razón aceptable para retener el pago del mismo. El vendedor debe devolver de inmediato el pago recibido en caso de que el material sometido o descrito por vendedor no se ajuste a lo requerido. A menos que se convenga otra cosa, el vendedor debe cubrir los costos de obtener la opinión si el material no resulta  el ofrecido o descrito. El comprador debe informar inmediatamente reciba la opinión del experto. Las solicitudes de extensión de tiempo deben ser escrito.
  •         Convengo en leer, entender e interpretar los “términos de ventas” antes de someter una oferta en una subasta o colocar una orden filatélica.
  •         Si soy hallado de conducta  no ética o ilegal, las pruebas de esto pueden ser reveladas a otras sociedades de las cuales sea miembros.
  •         Convengo en que, en cualquier disputa concerniente a transacciones filatélicas en las cuales esté envuelto, puede ser sometida a un arbitraje mutuamente convenido entre las partes.

Aunque este código está en cierto modo adaptado a los usos y costumbre de los E. U. muchas de esas reglas son de aplicación universal. Ojalá que todos nuestros colegas rigieran su conducta por este código

domingo, 11 de octubre de 2015

El Túnel del Tiempo de la Filatelia: La Ética en la Filatelia (Parte I)

La Filatelia al Día
21 de agosto de 1982: No 130
Por Danilo A. Mueses

Alvin F. Harlow en su apasionante libro "Entretelones de la Filatelia", nos relata de un coleccionista que había enviado un pedido con valor de un dólar y medio a una casa filatélica llamada Triumph Stamp Co. en Erie, Pensilvania, especificando que deseaba sellos legítimos. Poco tiempo después, al recibir el pedido descubrió  que solo había recibido “falsificaciones burdas”. Cuando se quejó, la compañía contestó con el mayor despojo del mundo: “No podemos garantizar que todos nuestros sellos sean genuinos. Nosotros compramos muchos de ellos a otros comerciantes norteamericanos y los pagamos como legítimos. Si no lo son, no puede culpársenos, toda vez que no pretendemos ser peritos en la materia”.

Ese hecho ocurría por la década del 70 del pasado siglo cuando la ética en filatelia estaba en su punto más bajo. Uno se crea que esas prácticas de bajo fondo estaban limitadas a unos cuantos comerciantes desconocidos pues  aún figuras como John W. J. B Moens, quienes en sus años dorados como comerciantes dieron cátedra de ética filatélica, se vieron envueltos en la producción de reimpresiones de sellos que luego vendían a principiantes. Por esa época los valores éticos estaban tan bajos que se cuenta que aún el presidente de una de las sociedades filatélicas  más grandes de los E. U. alardeaba en un artículo firmado de que él había recorrido amplias zonas del país comprando cartas antiguas a los granjeros ignorantes por una fracción de su verdadero valor.

Hoy en día, gracias a la preocupación constante de sociedades, comerciantes y aún de los coleccionistas, los estándares éticos se han ido elevando y las operaciones y transacciones se realizan en un clima de mutua confianza que, no se conocía en el pasado siglo.

No hace mucho escribimos a una de las principales casas filatélicas de los E. U. pidiendo información sobre la disposición de un sello cuyo costo se acercaba a los 400 dólares. Como referencia enviamos nuestro número de afiliación en American Philatelic. A, vuelta de correo recibimos, no la confirmación de su disponibilidad, sino el sello mismo.

El caso dista de ser excepcional ya que anualmente se realizan operaciones por correo por valor de millones de dólares en compras y venta de sellos, muchas de ellas en ventas “on approval" en las cuales el comerciante envía sellos a consignación.

Esto no significa en modo algunos que en nuestro  pasatiempo no existan pillos por lo cual como una garantía del mantenimiento de esa atmósfera de confianza, la American Philatelic Society. La American Tropical Association y la Society of Philatelic American, las tres principales sociedades filatélicas de los Estados Unidos, anunciaron recientemente la adopción del Código de Ética Filatélica.

Este código enfrenta la necesidad de reglas estrictas que gobiernen la acción disciplinaria contra conductas ilegales o falta de ética y al mismo tiempo establece guías y regulaciones en muchas áreas donde las reglas de conducta no estaban tan definidas.

El código consta de 16 reglas que cubren prácticamente todos los aspectos de la filatelia, desde la compra-venta de piezas filatélicas de procedencia dudosas, hasta la venta de material reparado o falsificado.

En la resolución que condujo a su adopción se urgió a las demás sociedades filatélicas  o adoptarlos como una forma de establecer reglas universales aceptadas por todos.

Como una contribución a la difusión de tan importante documento vamos a transcribirlo “in extenso” en nuestra próxima columna.

domingo, 25 de enero de 2009

LA ÉTICA EN LA FILATELIA

Editorial de la Revista El Filotelico. No. 189. Nov-Dic 2008

Cuando hablamos de la filatelia, solemos sacar a colación sus beneficios como fuente de entretenimiento al proporcionarnos solaz y esparcimiento después de una dura jornada de trabajo, y, cuando llega el tiempo del retiro, es un pasatiempo que nos servirá para seguir teniendo interés en la vida ya liberados de las presiones del empleo.

Filatelia es Cultura dicen otros. Cada sello es una lección de historia, de geografía, de ciencias naturales, en fin de todas las ramas del saber humano.

Y un tercer grupo nos dirá que aquel que invierte inteligentemente en su colección, podrá lograr, el día que decida desprenderse de ella, una suma mucho mayor que la invertida y todas las horas de placer que esa colección le brindó le quedarán como un sahumado.

Hay, sin embargo, un elemento del coleccionismo que pocas veces sale a relucir y que a nuestro entender es lo que le ha dado soporte al pasatiempo a lo largo de más de 150 años. Es el alto nivel ético con el cual se manejan las relaciones entre los coleccionistas. Ya se trate de canjes, de compra-venta de sellos, en fin de cualquier operación, como regla general, el filatelista maneja sus operaciones dentro del más alto nivel ético.

Quizás uno de los ejemplos más palpables lo tenemos en las operaciones de la casa de subastas e-bay. Se le pide a cada persona que hace una compra y a los que venden que dejen su “feedback”, su opinión sobre la operación y por extensión sobre persona que compró o vendió la pieza. Una revisión de esos feedback indica que la mayoría muestran porcentajes de evaluaciones positivas por encima de un 99%. Y hay probabilidad de que parte del 1% negativo se deba al correo.

Recientemente leíamos en la revista Chile Filatélico un artículo de Eugenio Morales titulado Reflexiones en Torno a la Filatelia. Comentando sobre el principio de “No hagas a los demás lo que no desees para ti mismo”, planteaba que no debemos aprovecharnos de nuestra capacidad económica o intelectual para obtener beneficios mezquinos, intercambiar o vender sellos que tengan algún daño o falla o aprovecharnos de aquellos que de buena fe nos entregan un clasificador diciéndonos “elige los sellos que quieras para que completes tu álbum”.

Creemos sinceramente que esas personas a las que alude Morales, son minorías y son como malas hierbas, nombre con el que Earee denominaba a las falsificaciones, que hay que arrancar de raíz para que la filatelia siga creciendo fuerte y vigorosa.