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miércoles, 1 de julio de 2015

El túnel del tiempo de la filatelia: Los Cupones Internacionales de Respuestas (Parte II)

La Filatelia al Día
5 de junio de 1982: No 119
Por Danilo A.Mueses

Los cupones, tal como les señalábamos la pasada semana. Son parte importante del sistema postal internacional, pues permite a los nacionales de un país el envío de pequeñas sumas destinadas al pago de sellos lo cual en algunos países se hace sumamente difícil por las restricciones cambiarias existentes.

Antes del dislocamiento de los precios del oro, el patrón de pago de las deudas contraídas como consecuencia del uso de los cupones se pagaban en francos-oro que era el equivalente a 10/31 de un gramo de oro con fineza de 0.900.

Naturalmente que en la actualidad con el oro a unos $340 la onza troy, un franco- equivaldría a unos $4.00 y deben estar adoptando otro patrón de canje.

Señalábamos que en nuestro país los cupones se compran y se venden a 13 centavos pero en otros países son más caros y en otros más baratos. Estos precios han cambiado a través de los tiempos. Como el cupón es canjeable por “los sellos que representen el franqueo de una carta ordinaria expedida al extranjero por vía de superficie” y las tarifas varían grandemente de un país a otro, habría teóricamente margen para obtener pingües beneficios con los cupones.

Aprovechando ese hecho por los años de 1918-1920 se produjo en Estados Unidos una de las grandes estafas que se han producido en ese país. Veamos los hechos.

Para esa época, enviar una carta al extranjero por vía de superficie costaba en E.U. 5 centavos; por tanto los cupones se vendían a ese precio. En España, en cambio, sólo costaba el equivalente a 1 centavo de dólar, y eso mismo costaba un cupón. Por tanto, usted podía por un dólar comprar 100 cupones en España y llevarlos a Estados Unidos donde podía canjearlos por $5.00 en sellos y ganarse $4.00.

Charles Ponzi era un inmigrante italiano que trabajo en la sección de despacho de correspondencia de una casa exportadora de Boston. Dándose cuenta del potencial que contenían los cupones, Ponzi indujo a dos compañeros de oficina a darle $250 prometiéndoles que en 45 días les daría $375 en base a las ganancias de los cupones.

El asunto sin embargo, ni siquiera llegó a iniciarse, pues una vez empezado el negocio, Ponzi contrató agentes a comisión y descubrió que era más sencillo pagarles a los primeros con el dinero de los últimos incautos (algo así como las cadenas que se pusieron de moda aquí hacen dos o tres años). Como cada día más gente se inscribían e la cadena de los cupones, a Ponzi nunca le faltaba dinero para irle pagando aquellos a quienes se le cumplían los 45 días.

Se dice que en sus mejores tiempos, Ponzi llegó a recoger $250,000 por día. Cuando al final estalló el escándalo, se estima que había estafado por más de $15 millones de dólares.
Ponzi fue sometido a juicio y condenado a 10 años de cárcel al final de los cuales fue depositado a su nativa Italia.


Pero amigos, aunque no les recomiendo incursionar en el campo de los Cupones Internacional de Respuestas, el potencial existe. Aquí conseguimos un cupón por 13 centavos y si lo llevamos a E.U. nos dan 26 centavos en sellos por uno. Sin embargo, siempre existe el peligro de terminar como Charlis Ponzi.

miércoles, 24 de junio de 2015

El túnel del tiempo de la filatelia: Los cupones internacionales de respuestas (Parte l)

La Filatelia al Día
29 De mayo de 1982: No 118
Por Danilo A. Mueses

Hace unos días una amiga, que estaba interesaba en inscribirse en un curso en los Estado Unidos, recibió de la universidad una carta en la cual le pedían que enviara un dólar en sellos de correo. Lo que mi amiga recibió fue una carta circular que la escuela envía a sus estudiantes en los Estados Unidos y para quienes no representa inconveniente alguno enviar un dólar en sellos; para mi amiga, en cambio, que desconocía la existencia de los cupones internacionales de respuesta, constituyó un problema más serio pues debió encargar los sellos con un amigo que viajaba hacia los E.U. con las consiguientes molestias y demoras.

Para resolver ese tipo de problemas fueron creados los cupones internacionales de respuestas, los cuales están reglamentados por el Art. 188 de la Convención de la Unión Postal Universal.
Un Cupón Internacional de Respuesta es un cupón de 105 x74 mms impreso en papel de suministrado por la Oficina Internacional de la Unión Postal Universal y que tiene una filigrana con las letras UPU.

Cada país tiene derecho a emitir sus propios cupones siempre que los mismos cumplan con las regulaciones de la UPU, pero la mayoría de los países pequeños como el nuestro donde el movimiento de cupones es reducido, operan en base a los cupones que les llegan a través del público. Por ejemplo si alguien recibe dos cupones desde Francia, va con ellos al Correo y allí se los canjean por sellos. Cuando otra persona va al Correo y pide cupones se los vende de aquellos que esa persona hacía poco había llevado a canjear.

El cupón lleva las inscripciones en francés y dice textualmente:
“Este cupón podrá canjearse en todos los países de la Unión Postal Universal por uno o varios sellos que representen el franqueo mínimo de una carta ordinaria.  Expedida al extranjero por vía de superficie”

En la parte inferior lleva tres recuadros. El primero, está destinado al sello de la oficina de origen del cupón que en el caso mostrado fue la ciudad de Gelsenkirchen en Alemania: el recuadro del centro está destinado al precio de venta que como podemos ver, su indicación es facultativa y en este caso fue omitida y el tercer recuadro está destinado al sello de la oficina que solicita el canje.

Vamos a explicar un poco mejor eso de la oficina que solicita el canje. Supongamos que a final de año la oficina de correos de Santo Domingo dispone de 2,000 cupones que ha recibido por diferentes vías. 

Aquí los cupones los venden a 13 centavos y lo intercambian por ese valor en sellos; por tanto cuando el correo ha acumulado 2,000 cupones, se ha desprendido de $260 en sellos. Entonces tendrá dos alternativas que sería tratar de vender al público de nuevo esos cupones (si es que tiene demanda) con lo cual recuperaría en  efectivo sus $260 o enviarlos a la Oficina Internacional de la UPU donde consigue el equivalente a 40 céntimos de franco suizo por cada cupón. Si la Oficina de Correo de Santo Domingo pretende liquidar sus cupones a través de la oficina Internacional, le pone a cada uno su sello en el recuadro de la derecha.


En el reverso cada cupón lleva en alemán, inglés, árabe, chino, español y ruso,  la misma inscripción que lleva en el anverso en francés. Naturalmente que si la inscripción en el anverso en español, ese idioma entonces no aparecerá en el reverso si no el francés y así sucesivamente.