miércoles, 9 de enero de 2013

El Tunel del tiempo de la Filatelia: Superlativos Mundiales


Publicado en el periódico  El Caribe, 3 de enero  1981, Pág. 31
La Filatelia al Día
Por Danilo Mueses


Hace algunos años compramos la Enciclopedia Guinness de Superlativos Mundiales la cual leímos, al igual que todo el que ha tenido la oportunidad de tener ese libro en sus manos, con deleite y fruición. Y es que el record, la plusmarca, apasiona a todo el mundo.

En la Enciclopedia Guinnes hay una sección dedicada a los sellos postales, pero vimos que contiene algunos errores. Para aquellos aficionados a los superlativos y a la filatelia vamos a darles algunos superlativos filatélicos.

Primero
El primer sello emitido en el mundo fue el famoso “Penny Black” puesto oficialmente a circular el 6 de mayo de 1840, aunque hubo algunos ejemplares que se pusieron a la venta desde el 1ro de mayo de ese año.

Mayor
El mayor sello que se ha emitido jamás fue el puesto en circulación en China en 1913. Su valor era de 10 centavos y estaba destinado a las cartas de Entrega Especial. El sello mide 250 x 70 mms. o sea en total 17,500 mm2.


Menor
El sello más pequeño que jamás se haya emitido fue el emitido por Mecklemburgo-Scohwerin, uno de los antiguos estados alemanes en 1864. Su valor era de ¼ silbergroschen y media apenas 9.8x9.8 mms.  ósea, 96.04 mm2.



Mayor valor
El sello de mayor valor que se ha emitido fue el de 100 libras de Kenya y Uganda de 1922-27. Aunque los sellos teóricamente estuvieron disponibles para uso postal, nunca fueron realmente usados. Se conocen usados como fiscales.

Menor denominación.
Es posible que el sello de más baja denominación jamás emitido sea el de 1/10 de céntimo que emitió Indochina en 1927.

Mayor denominación
En 1946, en medio de una inflación desbocada, Hungría emitió un sello de 500.000.000.000.000.000, pengos. Este sello superó con mucho el sello de 50,000.000.000 marcos emitido por Alemania en 1923.

Más valioso
El sello más valioso del mundo es el de 1 centavo color magenta emitido por la Guayana Inglesa en 1856. Al ser subastado este año alcanzo la friolera de $850.00 más el 10% de comisión o sea en total $935.000.

Más tiempo en circulación
El sello que ha estado más tiempo en circulación fue el sello de 1 centavo emitido por la Zona del Canal de Panamá en 1928 y que muestra el Gen. William C. Gorgas. Estuvo circulando hasta el cierre de la oficina postal norteamericana en 1979 o sea 51 años.

Serie más larga
La serie de sellos más larga que se ha emitido fue la puesta en circulación por Portugal en 1912 mostrando a la diosa Ceres. Consta en total de 91 sellos todos con el mismo diseño. Ahora bien como el mismo diseño se repitió en todo el imperio colonial portugués de entonces compuesto por Angola, Azores, Islas Cabo Verde, Guinea Portuguesa, India Portuguesa, Islas Santo Tomas y Príncipe, Macao, Mozambique y Timor, la serie consta en realidad de 418 sellos iguales.

Colección privada mayor
La mayor colección privada que jamás haya existido fue la formada por Phillipe von Ferrari. Cuando se subasto entre 1921 y 1925 alcanzo $1, 632,524, pero hoy valdría no menos de $25 millones.
La mayor colección existente en el mundo es la del Museo Británico. Su curador James A. Mackay estimó en 1970 que su valor en ese entonces era de $120 millones. Hoy en día con seguridad sobrepasa los $200 millones.


PD. Recordar que este artículo fue escrito en 1981, y que estos datos pueden haber cambiado. Solo hemos colocado el artículo siguiendo la secuencia en el que aparecieron publicados y como un dato mas bien histórico. 

El Túnel Del Tiempo de la Filatelia: Sellos Raros

Publicado en el periódico  El Caribe, 10 de enero  1981, Pág. 31

La Filatelia al Día
Por Danilo Mueses

Sellos raros
¿Para qué sirve un sello de correos? La pregunta hace una perogrullada, pero algunos países han emitido a veces sellos que, aunque su función básica sigue siendo el franqueo de la correspondencia, su uso restringido los hace grandes rarezas o curiosidades filatélicas. Veamos algunos de esos sellos.

Porte de mar
Por el año 1875, México al igual que la mayoría de los países, no se había adherido a la recién formada Unión Postal Universal. Como consecuencia de esta situación, la mayoría de la correspondencia de México destinada a Europa, se transportaba en buques de matrícula inglesa o francesa a través de oficinas postales de ultramar que en este caso estaban ubicadas en Tampico.

El gobierno mexicano, aunque no podía transportar la correspondencia, no quería perder su parte de la tajada y emitió estos sellos que indicaban la suma que los usuarios del servicio debían  pagar a los capitanes de los barcos para transportar la correspondencia. Los capitanes a su vez debían pagar parte de esa suma al gobierno mexicano. Los sellos llevan la curiosa inscripción “PORTE DE MAR”

Sellos de seguro marítimo
A nadie le agrada que se le extravíe una carta y parece que a los holandeses menos que a nadie. Fue por esto que en 1921 ese país emitió una serie de sellos para cubrir el costo de un seguro marítimo para la correspondencia.
Las cartas franqueadas con estos sellos iban depositadas en una caja de seguridad especial que se colocaba en la cubierta del barco. En caso de accidente o naufragio la caja se desprendía automáticamente de la cubierta y caía al mar. La caja además de flotar llevaba una señal luminosa y una señal radial que permitía su localización y recuperación.   
Al parecer para que el sistema funcionara había que gestionar de los demás gobiernos que emitieran sellos y establecieran servicios similares, lo cual no se consiguió.
Esta emisión ha sido única y ha quedado como una muestra de que aun en sociedades culturalmente adelantadas pueden surgir ideas de lo más descabelladas.

No entregar en domingo.
A pesar de que los medios de transporte existentes en Europa a finales del siglo pasado y a principios del actual eran, como es de suponer, mucho más rudimentarios que los actuales, la correspondencia tardaba en ese entonces en ser entregada mucho menos que en la actualidad.
Esto era así porque las autoridades postales ponían especial diligencia en entregar la correspondencia y en muchas grandes ciudades se entregaba la correspondencia el mismo día. Con el propósito de que la correspondencia no sufriera retrasos las disposiciones postales belgas obligaban a los carteros a trabajar aun en domingo.
Bélgica ha sido un país temeroso de Dios y que guardan el precepto bíblico de no trabajar en domingo. Aunque recibir una carta no implica trabajo alguno, había personas para las cuales hacer trabajar al cartero el domingo, constituía un cargo de conciencia.
Para esas personas, para esas personas las autoridades postales belgas, durante el periodo de 1893 hasta 1914, emitían los sellos con una bandeleta en la parte inferior donde se lee en francés y en flamenco “Ne spas librer le dimanche-Niet bestellen on Zondag”, o sea “No entregar en domingo”.
Las personas que no tenían reparos de conciencia en que su carta fuera entregada en domingo, simplemente le quitaban la bandeleta, la cual estaba unida al sello por perforaciones.
Los que no querían que su carta fuera entregada el domingo, se la dejaban y el cartero como es natural la dejaba para entregarla el lunes.

viernes, 7 de diciembre de 2012

El Túnel Del Tiempo: Importancia de la condición de los sellos


Publicado en el periódico  El Caribe, 20 de diciembre  1980, Pág. 31
La Filatelia al Día
Por Danilo Mueses
                                                
El sello de correo es una pieza delicada que si queremos que se conserve su valor y permanezca en óptimas condiciones durante largos años, debemos cuidarlo y manejarlo con delicadeza.
No hay nada que desmerite más una colección que un grupo de sellos ajados y maltratados.
Los catálogos dan una importancia extrema a la condición como factor de valoración. Así por ejemplo, el catalogo Scott señala con respecto a la condición que: “La condición es el factor más importante al determinar el precio. Los precios cotizados son para sellos en buenas condiciones. Las copias muy buenas se venden a precios más altos, mientras que los sellos sin goma o con solo parte de su goma se venden por menos del precio de los sellos con su goma original completa. Los precios dados en este catálogo para sellos sin usar son para sellos que tienen la mayor parte de su goma original, excepto, por supuesto, aquellas variedades que fueron emitidas sin goma. Los sellos levemente defectuosos, que están descentrados, tienen cancelaciones fuertes, han perdido su color o están manchados se venden corrientemente con grandes descuentos. Los sellos dañados, que están rotos, mutilados o tienen defectos serios, raras veces se venden a más de una pequeña fracción del precio de los sellos en buenas condiciones”
En el catalogo Hevia, emitido por España se señala por otro lado que: “Los precios indicados en este catálogo, son netos para ejemplares perfectos. Los ejemplos de lujo, tendrán un aumento de un 100 por ciento sobre estos precios”.
Esto es indicativo de cuán importante puede ser la condición de un sello en el momento de fijar el valor de un ejemplar.
Los comerciantes, principalmente en Estados Unidos y Europa han tratado de buscar un lenguaje común para que, al describir un sello, el comprador potencial tenga una idea clara de en cual condición está realmente el sello.

La terminología usada es la siguiente:
Espléndido. Un comerciante serio reserva este término para describir los sellos del siglo 19 en condiciones de perfección totalmente fuera de lo común. No debería ser usado para describir sellos modernos. En ingles se usa el término “superb” para indicar los sellos en esta condición.
Muy bueno. Se usa para describir los sellos tanto del siglo pasado como del presente siglo, cuando su condición, aunque inferior a “esplendido” es muy superior a lo que se encuentra normalmente. En ingles estos sellos se dice que están en condiciones “very fine”.
Bueno. Se usa para describir sellos ya sean antiguos o modernos en una condición intermedia. Es la condición más común en los sellos y corresponde a lo que el coleccionista encuentra en cualquier lote. En ingles estos sellos se definen como “fine” o “good”
Promedio. A pesar de calificativo de promedio, es el sello cuya condición es inferior al de buena pero superior al de pobre. En ingles los sellos en esta condición se califican como “average” o “fair”.
Pobre. Son sellos muy cancelados, con raspaduras, o dobleces, sin algunos dientes, con ventanas, etc. Únicamente sellos muy valiosos, escasos, que no aparezcan en mejores condiciones, deberían coleccionarse en ese estado. Aconsejamos sin embargo, que quien se vea precisado a poner un sello en en esas condiciones en su colección, lo mantenga en su lista de faltas para tener presente, que debe sustituirlo tan pronto encuentre un sello en mejores condiciones. Esta condición en ingles se denomina “space fille” o sea sellos que se mantienen en la colección para que no aparezca en ella un espacio vacío.