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viernes, 7 de diciembre de 2012

El Túnel Del Tiempo: Importancia de la condición de los sellos


Publicado en el periódico  El Caribe, 20 de diciembre  1980, Pág. 31
La Filatelia al Día
Por Danilo Mueses
                                                
El sello de correo es una pieza delicada que si queremos que se conserve su valor y permanezca en óptimas condiciones durante largos años, debemos cuidarlo y manejarlo con delicadeza.
No hay nada que desmerite más una colección que un grupo de sellos ajados y maltratados.
Los catálogos dan una importancia extrema a la condición como factor de valoración. Así por ejemplo, el catalogo Scott señala con respecto a la condición que: “La condición es el factor más importante al determinar el precio. Los precios cotizados son para sellos en buenas condiciones. Las copias muy buenas se venden a precios más altos, mientras que los sellos sin goma o con solo parte de su goma se venden por menos del precio de los sellos con su goma original completa. Los precios dados en este catálogo para sellos sin usar son para sellos que tienen la mayor parte de su goma original, excepto, por supuesto, aquellas variedades que fueron emitidas sin goma. Los sellos levemente defectuosos, que están descentrados, tienen cancelaciones fuertes, han perdido su color o están manchados se venden corrientemente con grandes descuentos. Los sellos dañados, que están rotos, mutilados o tienen defectos serios, raras veces se venden a más de una pequeña fracción del precio de los sellos en buenas condiciones”
En el catalogo Hevia, emitido por España se señala por otro lado que: “Los precios indicados en este catálogo, son netos para ejemplares perfectos. Los ejemplos de lujo, tendrán un aumento de un 100 por ciento sobre estos precios”.
Esto es indicativo de cuán importante puede ser la condición de un sello en el momento de fijar el valor de un ejemplar.
Los comerciantes, principalmente en Estados Unidos y Europa han tratado de buscar un lenguaje común para que, al describir un sello, el comprador potencial tenga una idea clara de en cual condición está realmente el sello.

La terminología usada es la siguiente:
Espléndido. Un comerciante serio reserva este término para describir los sellos del siglo 19 en condiciones de perfección totalmente fuera de lo común. No debería ser usado para describir sellos modernos. En ingles se usa el término “superb” para indicar los sellos en esta condición.
Muy bueno. Se usa para describir los sellos tanto del siglo pasado como del presente siglo, cuando su condición, aunque inferior a “esplendido” es muy superior a lo que se encuentra normalmente. En ingles estos sellos se dice que están en condiciones “very fine”.
Bueno. Se usa para describir sellos ya sean antiguos o modernos en una condición intermedia. Es la condición más común en los sellos y corresponde a lo que el coleccionista encuentra en cualquier lote. En ingles estos sellos se definen como “fine” o “good”
Promedio. A pesar de calificativo de promedio, es el sello cuya condición es inferior al de buena pero superior al de pobre. En ingles los sellos en esta condición se califican como “average” o “fair”.
Pobre. Son sellos muy cancelados, con raspaduras, o dobleces, sin algunos dientes, con ventanas, etc. Únicamente sellos muy valiosos, escasos, que no aparezcan en mejores condiciones, deberían coleccionarse en ese estado. Aconsejamos sin embargo, que quien se vea precisado a poner un sello en en esas condiciones en su colección, lo mantenga en su lista de faltas para tener presente, que debe sustituirlo tan pronto encuentre un sello en mejores condiciones. Esta condición en ingles se denomina “space fille” o sea sellos que se mantienen en la colección para que no aparezca en ella un espacio vacío.

martes, 20 de septiembre de 2011

El Centrado Como Medida de la Condición


Durante muchos años, para un porcentaje elevado de los coleccionistas, “un sello es un sello”. Esta expresión, aparentemente sin sentido, es el reflejo de la poca importancia que muchos le daban a la condición de sus sellos.

Esto hace contraste con la actitud que prevalece entre los coleccionistas de los países del norte donde se ha establecido una escala del 1 al 100 con diez niveles que van desde el Perfecto (99.5 a 100) hasta el Space Filler (0 a 4.99). Sobre esa base se valoran los sellos.

Los parámetros que normalmente se usan para medir la condición de un sello son muy diversos. Entre los principales están el centrado, frescura del color, condición de los dientes, papel (roturas, ventanas, raspaduras) y condición de la goma en los ejemplares engomados). En los ejemplares matasellados, hay que añadir el tipo de matasellos. Como podemos ver, los factores que pueden rebajar (o elevar) la condición del sello son numerosos.  

Cuando una casa de subasta se dispone a ofrecer a la venta una pieza valiosa, debe evaluar cuidadosamente cada uno de estos factores para, sobre esa base, establecer el nivel que alcanza determinado ejemplar. Cuando un comerciante indica que un ejemplar está en condición VF (very fine, entre 77.5 y 87.5) se espera que haya tenido en cuenta todos los aspectos que aumentan el puntaje y aquellos que lo rebajan.

En relación a las evaluaciones que hacen los comerciantes, la queja más frecuente entre los coleccionistas es que estos tienden a pasar por alto factores que pudieran rebajar puntos y sobrestimar aquellos que van a favor de una alta clasificación.
 Aunque como señalamos la clasificación final es el resultado de la suma de los diferentes factores, posiblemente el factor que más impacta al interesado en determinada pieza es el centrado.

Recientemente adquirimos un programa llamado EzGrader diseñado para evaluar el centrado de los sellos. Aunque, tal como señalamos, este es solo uno entre varios factores, es útil tener una clasificación del sello con base en el centrado.
Tomando como referencia uno de los sellos dominicanos más difíciles de hallar con un buen centrado (Scott # 236 B) pasamos por el programa cuatro ejemplares de este sello y veamos los resultados.


Al primer ejemplar (descarten el matasellos), el programa le dio un Grado 17, o sea apenas llegó a Fair, o sea pobre. El segundo ejemplar, con un grado 54 llegó a Fine. Los que consiguen un ejemplar de este sello en esas condiciones pueden considerarse dichosos. El tercer ejemplar, en mejores condiciones que el anterior, subió a 63 pero no alcanzó los 67.5 que lo hubiera llevado al siguiente escalón, F-VF. El cuarto, uno de los ejemplares de este sello en mejores condiciones que hemos visto, llegó al Grado 78 que le da una clasificación de VF o sea Very Fine.

Este sello cotiza en Scott $45 para el sello nuevo. Ese es el precio de un sello en condición “Fine” de acuerdo a la política de los editores del catálogo. Un sello F-VF se supone que debe tener un precio más alto. ¿Cuánto vale el ejemplar VF con el Grado 78 con que ilustramos esta nota?

Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que el establecimiento de la condición de un sello no es una medida absoluta. Existen sellos de los cuales es prácticamente imposible conseguir ejemplares que, si le pasamos el programa, superen el grado 50. Tal es el caso de los Scott # 32/35 de nuestro país.

De todos modos, nuestra aspiración debería ser que los ejemplares que coloquemos en nuestro álbum estén en óptimas condiciones. Y en otro orden de ideas es tiempo de que, al considerar el valor de una pieza, aunque miremos su valor en el catálogo, tengamos en cuenta su condición. Hay ejemplares que por su condición pueden valer varias veces el monto indicado en el catálogo.