domingo, 13 de marzo de 2016

El Túnel del Tiempo de la Filatelia: Approvals: Una Buena forma de Aumentar su Colección

18 de diciembre de 1982
La Filatelia al Día
Por Danilo A. Mueses

Los anuncios de una casa filatélica norteamericana están encabezados por una frase que suena a verdad de Perogrullo: “Los coleccionistas hacen las colecciones”. Con esa frase se pretende llamar la atención al hecho de que quien forma las verdaderas colecciones son los coleccionistas y no los comerciantes; éstos lo que tienen son acumulaciones de sellos.
Todo coleccionista de sellos pasa por un proceso: a comienzos pide sellos a los amigos, luego compra paquetes de sellos universales, luego canjea sellos, compra más tarde paquetes de sellos de un país, pasa a continuación listas de precios, pasando por  “want list”  para terminar en subastas.
No queremos decir que éste sea un orden riguroso o que un coleccionista que compra en subastas no pueda canjear o aún pedir sellos a amigos, pero este orden de prelación tienden a mantenerse para la generalidad de los coleccionistas.
Hoy sin embargo vamos a referirnos a la compra de sellos de remesas recibidas “on approvals” o sea en aprobación, un sistema que goza de gran popularidad entre gran número de coleccionistas.
Los requerimientos de las casas filatélicas que venden sellos en “approvals” varían con el tipo de material que envíen. Hay algunas casa que sólo operan con material muy común éstas hacen al principio remesas modestas y sólo después que el corresponsal ha mostrado seriedad, tiene acceso a material de mayor  calidad.
Hay otras casas que comienzan exigiendo referencias que puede ser bancarias, ser miembro de alguna sociedad filatélica de prestigio y hay algunas que llegan hasta a exigir un depósito. Sin embargo, una vez establecida la seriedad del cliente, prácticamente no hay límite en la cantidad o valor del material que un coleccionista puede recibir en probación.
Las ventajas de este sistema de compra de sellos son evidentes. Para comenzar, el coleccionista recibe el material en la comunidad de su hogar y dispone de prácticamente todo el tiempo que quiera (la mayoría de las casas dan de una a dos semanas pero hay algunas pero que dan tres semanas) para examinar el material enviado.
La otra ventaja es que usted no tiene que enviar dinero sino que usted paga sólo por lo que retenga y en el entendido de lo que el material le satisface.

Muchas casas filatélicas envían las hojas del álbum en la misma condición en que las compran y en general los precios son comparables a los que se nos ofrecen en cualquier otro sistema de venta y a veces inferiores porque el manejo de los sellos es, especialmente en los países de alto nivel económico, una parte importante en el precio de venta de sello y en este sistema de ventas es uno de los cuales, el comerciante menor componente de manejo.

domingo, 6 de marzo de 2016

El Túnel del Tiempo de la Filatelia: Temas Variados

4 de diciembre de 1982
La Filatelia al Día
Por Danilo A. Mueses

El colega Francisco L. Gómez de La Vega es aparentemente una persona de profundas inquietudes y un agudo observador. En una carta que dirigiera recientemente a esta columna nos hace una serie de preguntas que trataremos de contestar.
Su primera pregunta es por qué algunas estampillas tienen perforaciones siguiendo líneas de puntos y que a menudos son letras.
Esas líneas de puntos formando letras o figuraciones geométricas son una forma de cancelar los sellos, que se comenzó a utilizar como un medio de evitar la sustracción de sellos.
La perforación de sellos fue autorizada por primera vez en Inglaterra en 1869 y desde entonces más 200 países han usado el método. Para facilitar la operación un tal Joseph Stoper inventó una máquina que tiene amplio uso.
Los coleccionistas de sellos llaman a estos sellos “perfins”, palabra formada letras de PERForad INSgnia.
Un sello cancelado mediante perforaciones vale en general mucho menos que un sello con cancelación normal. Así por ejemplo en la Argentina se emitió en 1910 un sello de 20 pesos como parte de una serie conmemorativa del primer centenario de la Independencia. Ese sello con cancelación normal cotizaba en el catálogo de 1978(último que tenemos a mano) en $60.00; ese mismo sello cancelado con perforaciones sólo vale $3.00; Sin embargo, en general los catálogos no señalan tal diferencia.
Hay muchos coleccionistas que se dedican a este tipo de cancelaciones. A sus cultores no les interesan mucho los sellos sino las cancelaciones, por tanto montan los sellos con la viñeta hacia abajo generalmente sobre un fondo negro para  descartar la figura o letra.
En E. U. hay formado un perfins Club que edita su revista, opera un departamento de ventas, celebra exposiciones y tiene su departamento de canje.
Otra pregunta del amigo Gómez es el significado de las letras “O. B.” que tienen en la parte posterior algunas estampillas Filipinas.
Esas letras son las iniciales de “Official Business” y se le comenzó a aplicar a los sellos destinados a la correspondencia oficial en 1926. Antes de ese año las iniciales se le aplicaban a mano, a maquinilla o un sello de goma.
En cuanto la palabra “SERIVE” que aparece sobreimpresa en los muchos sellos de Paquistán, Ceylán, Burna, La India, etc. Son todos sellos destinados a la correspondencia oficial. Lo mismo se aplica a los sellos de Sudán con las iniciales “S. G.” que es la abreviatura de “Sudán Government” o sea que también son sellos oficiales.
En cuanto a su pregunta de si los sellos con tal sobreimpresión valen más o menos que los normales, no hay reglas fijas pues depende fundamentalmente  de cuál es más escaso.
 A veces sucede que un sello tiene poca demanda y el Gobierno, en vista de que no tiene uso para ese sello decide destinarlo a otro uso y lo sobreimprime (cambio de uso) o lo sobrecarga (cambio de valor). La nueva variedad puede resultar más escasa o más abundante y de ahí su valor filatélico.
Veamos dos casos.
 En 1904 en nuestro país faltaban sellos de 5 centavos y en cambio había muchos de 1 peso para los cuales no había demanda. Se sobrecargaron los sellos con el valor 2 centavos y mientras el sello original vale hoy día $15, el sobrecargado cotiza a sólo $4. El caso contrario fue un sello oficial de 20 centavos emitido en 1990. En 1915 faltaban sellos ordinarios y se habilitaron unos saldos de los sellos oficiales de 1909 con la inscripción “Habilitado 1915” y ese sello vale hoy en día $9.00 mientras que el sello sin sobrecarga vale sólo $1.25.


Cualquier pregunta o sugerencia escribir al Apartado 1930, Santo Domingo.

viernes, 26 de febrero de 2016

El Túnel del Tiempo de la Filatelia: Espamer 82

27 de noviembre 1982
La Filatelia al Día
Por Danilo A. Mueses

Del 12 al 17 del pasado mes de octubre, un grupo de filatelistas dominicanos asistimos a San Juan de Puerto Rico a la que ha llegado a ser la mayor exposición filatélica en toda América Latina y España y son las exposiciones ESPAMER.

Un grupo expuso, otros fueron simplemente a admirar las colecciones, hubo quien fue como comerciante y al autor de la exposición.

La experiencia ganada por todos fue extraordinaria pues la calidad de las colecciones expuestas fue en todo sentido de primera.

Para los aficionados a las cifras les diremos que había en total 260 colecciones ocupando 1,920 marcos y cada marco con 12 páginas o sean en total más de 23,000 páginas. El valor conjunto de los sellos y otras piezas filatélicas expuestas sobrepasaba los $16 millones de dólares!
Sin embargo lo allí expuesto, lo que todos pudimos ver y admirar va más allá de lo que podría indicar las frías estadísticas pues para todos, esa exposición  fue una lección  viviente sobre filatelia.

No podríamos decir que cada colección fuese un modelo porque, aunque el nivel de lo expuesto era en general bastante elevado, había de todo, aún aquello que sólo podría tomarse como modelo de cómo no debe montarse una colección.

Sin embargo, todos pudimos admirar algunas de las colecciones más excepcionales de América y Europa y comprender y aprender,  que una buena colección es algo más que una acumulación de piezas valiosas o escasas, que una colección ganadora requiere de trabajo continuo y sostenido, del estudio, de la investigación.

Al regresar todos hemos traído valiosas experiencias, aún aquellos que regresaron con un premio menor que el que creían merecer porque como decía alguien, tanto se aprende de los fracasos como de los triunfos.

Y en cuanto a la actuación de los dominicanos, podríamos decir que nos sentimos altamente argullosos del papel desempeñado. Hay que reconocer que el nivel de nuestras colecciones en general no estaba a la altura de las grandes colecciones allí mostradas pero hay que mirarlo no desde esa perspectiva sino recordando que esas colecciones fueron las mismas que se expusieron en la exposición  domínico-puertorriqueña que celebramos aquí el pasado año y les podemos asegurar que el nivel alcanzado en el montaje, en la presentación, ha demostrado claramente y sin que nos quepa duda alguna, que estamos progresando.

El espléndido Centro de Convenciones de San Juan de Puerto Rico se vistió de gala para mostrar al mundo, el poder de una simple estampilla como vehículo de cultura y vinculo de amistad y confraternidad entre los pueblos de estas América, grande y hermosa.

En esos días tuvimos la ocasión de intercambiar ideas, de conocer figuras señeras dentro de la filatelia interamericana y se departir con colegas en un ambiente campechano e informal. Allí reunidos, nos sentíamos todos más hermanos porque la filatelia salta por encima de las barreras idiomáticas, de nacionalidad, raza o cultura  y nace que todos los presentes se confundan en un estrecho abrazo y al despedirnos en todos los labios sólo había sonrisas y una promesa de volvernos a reunir en ESPAMER`83.