martes, 3 de julio de 2012

El Túnel Del Tiempo de la filatelia: Que álbum debe usarse (Parte II


Publicado en el periódico  El Caribe, 15 de noviembre  1980, Pág. 31
La Filatelia al Día
Por Danilo Mueses


La semana pasada les hablamos de los álbumes utilizados en las colecciones generales y en las temáticas. Esta semana vamos a hablarles de los álbumes utilizados en las colecciones especializadas.
En las colecciones especializadas cabe distinguir entre aquellas que se limitan a los sellos normales y aquellas que incluyen variedades y errores.

Colecciones especializadas normales
Supongamos que usted colecciona sellos de la Republica Dominicana. Comercialmente se producen varios álbumes donde se proveen espacios para colocar todos los sellos normales emitidos por el país. Estos álbumes pueden estar ilustrados o no y su precio varía con la marca.

Entre los principales álbumes de la Republica Dominicana podríamos citar el editado por el ingeniero Enrique J. Alfau que se publica en el país. Otros álbumes donde se incluyen todos los sellos de nuestro país son el Majo que se imprime en España y es muy económico, aunque no está ilustrado. La casa Yvert también produce álbumes para la Republica Dominicana.

En los Estados Unidos, tanto la casa Scott como la Minkus, producen un álbum que denominan “Latín West Indies” que incluye las colecciones completas de Cuba, República Dominicana, Haití y Puerto Rico. Ambos son muy buenos aunque el coleccionista interesado exclusivamente en sellos de nuestro país, tiene, de todos modos, que comprar el álbum completo.

Para todos esos álbumes se editan anualmente suplementos que los mantienen actualizados.
Para los demás países donde la filatelia ha alcanzado mayores niveles de desarrollo, las opciones son aún más amplias. El precio del álbum varía ampliamente con la calidad. Así tomemos como ejemplo a Francia. Un álbum Majo de Francia vale unos $10, un Minkus $25, un Faro Regular $83, un Faro de lujo $221.50 y un G.B.E. modelo Turin $528. Y así para cada país.
Vemos por tanto que el coleccionista tiene una amplia gama de álbumes donde escoger.

Colecciones especializadas con variedades.
El coleccionista que se especializa en variedades y errores y quiere montar una colección en forma ordenada no tiene otro recurso que recurrir a un álbum de páginas en blanco ya sean estas cuadriculadas o no. No existen álbumes comerciales para este tipo de colección.

Hay algunos coleccionistas que montan los sellos normales en un álbum de tipo comercial y disponen luego las variedades y errores. Esto puede ser un conjunto de sellos pero no es una colección de la cual nos podamos sentir orgullosos.

En cuanto al tipo de álbum en sí, puede utilizarse cualquiera de los blinders que recomendamos al hablar de las colecciones temáticas.
                                                                           
Sellos Bisecados ¿Sabe usted lo que es un bisecado?
Son sellos partidos por la mitad (generalmente en diagonal) que se utilizan cuando no hay sellos de un valor pero si de una denominación mayor. Así por ejemplo si se agotan los sellos de 5 centavos pero hay sellos de 10 centavos, el oficial de correo puede partir en dos los sellos de ese valor y utilizar cada mitad como sellos de 5 centavos.
Estos sellos bisecados son ávidamente buscados por los coleccionistas pero debemos advertir que solo tienen valor filatélico cuando están sobre carta o sobre fragmento de carta con un matasellado que una el sello a la carta o fragmento. Si son removidos del sobre pierden totalmente su valor. Durante el pasado siglo, numerosos sellos dominicanos se bisecaron para suplir necesidades postales del momento.

martes, 26 de junio de 2012

El Túnel Del Tiempo: Que álbum debe usarse (Parte I)


Publicado en el periódico  El Caribe, 8 de noviembre  1980, Pág. 31
La Filatelia al Día
Por Danilo Mueses
                                                             
Qué álbum debe usarse. (Parte I)
En nuestro país, donde hay pocas tiendas de efectos filatélicos, el coleccionista no siempre encuentra un álbum adecuado a sus necesidades. De ahí que sea importante dar algunas orientaciones a fin de que después de ver lo que puede conseguir aquí sepa si comprar su álbum en el mercado local, encargarlo a alguna casa filatélica del exterior o se decide a hacerlo por sí mismo.
El tipo de álbum dependerá del tipo de colección. Así que haremos las recomendaciones sobre esa base.

Colecciones Generales
El coleccionista general tiene en el mercado numerosas opciones que empiezan con pequeños álbumes para principiantes con capacidad para unos 4500 sellos diferentes y un precio de unos $5.00 (recuerde que este artículo fue escrito en 1980) hasta el gigantesco álbum Internacional de Scott con capacidad para 200,000 sellos y un costo en Estados Unidos de $600. Entre ambos hay toda una gama de álbumes con capacidad de 15 mil, 25 mil, 50 mil, 80 mil sellos. Cada uno de esos álbumes tiene sus ventajas y desventajas. Los de menor capacidad tienen menor costo, pero el coleccionista con pocos sellos se encontrara  que en ellos no hay lugar para la mayoría de los sellos que posee.

En los de mayor capacidad (y precio) la situación será en general diferente. El coleccionista encontrará lugar para la mayoría de sus sellos, pero deberá enfrentarse a la frustración de tener ante sí miles de espacios vacíos sin que tenga forma de conseguir los sellos para ocuparlos.

Una opción para un coleccionista general seria montar los sellos en un clasificador aunque este sistema tiene el inconveniente de que la colección dispuesta de esa forma nunca presentara el aspecto ordenado que debe presentar toda colección ni se podrá mantener un buen control de la colección.

Colecciones Temáticas.
Si usted es un coleccionista temático deberá hacerle frente a la preparación de sus propios álbumes. En las tiendas filatélicas locales existen binders especiales y hojas de álbumes cuadriculadas con los cuales podrá montar según su gusto y disposición artística sus colecciones temáticas.

Paralelamente existen especialmente en E.U. hojas para colecciones temáticas hermosamente decoradas con motivos alegóricos al tema. A este efecto se ofrecen centenares de temas diferentes cubriendo casi cualquier motivo imaginable.

El coleccionista de escasos recursos, con un poco de paciencia podrá siempre montar su colección en forma atractiva usando hojas en blanco de papel de buena calidad (bond de 20lbs.por ejemplo) y una carpeta de tres hoyos.

Debe recordarse siempre que para montar una colección en forma agradable lo que se requiere es un poco de paciencia. Ninguna colección bien montada ha sido nunca el resultado de precipitaciones e improvisaciones.

Se emite Serie Alusiva a Conferencia de Turismo.
El pasado 26 de agosto se emitió una serie de dos sellos alusiva a la Conferencia Mundial de Turismo, Manila 1980.
Los sellos son de formato rectangular de 30x40mms.  y fueron impresos por offseflitografico en la Litografía Ferrua & Hnos.
Consta de 100,000 sellos de 10 centavos y 50,000 de 33 centavos. Ambos están destinados al franqueo de la correspondencia aérea. Están perforados 13 ½.
Fueron autorizados mediante Dec. No.1883 del 30 de julio de 1930.
La viñeta estuvo a cargo del dibujante Salvador Lara.

lunes, 18 de junio de 2012

Las Falsificaciones de Fournier


Las falsificaciones de sellos para defraudar a los coleccionistas nacieron casi simultáneamente con la afición. Cuando se habla de falsificaciones de sellos, hay dos nombres que brillan en el firmamento como Venus en su perihelio: Sperati y Fournier. La característica de los falsos de Sperati es la calidad; la de las de Fournier es la cantidad. Aunque las falsificaciones de Fournier no alcanzaron ni la calidad ni la fama de las de Sperati sus productos fueron tan abundantes que pocas colecciones de sellos baratos están libres de ellas.

Mientras las falsificaciones de Sperati son piezas de colección, llegando muchas de ellas a valer más que los originales, las de Fournier se suelen colar por la puerta de atrás pasando desapercibidas. Tómese por ejemplo las falsificaciones que hizo de los sellos del mapita de nuestro país (Scott # 111/119). Aunque no podríamos decir que pueda engañar a un coleccionista medianamente familiarizado con las características de los sellos legítimos, no son en modo alguno, trabajos burdos.

Una de las características de Fournier que nos llaman la atención es su desfachatez. En uno de los números de la revista Le Fac-Simile que publicaba, muestra un dibujo de un mendigo con el siguiente comentario:

“¿Por qué este hombre ha quedado tan pobre como para pedir limosna? Porque gastó todo su dinero en los llamados ‘sellos genuinos’ de los cuales él había oído que eran la mejor y más rentable inversión. Pero cuando él quiso vender su colección, se encontró que contenía muchas cancelaciones de favor, sellos falsos, etc.”
“Si él hubiera gastado solo un poco de dinero en algunos facsímiles, entonces hubiera tenido una colección más hermosa y barata, con más rarezas. En vez de ser un pordiosero, él tendría su dinero en el banco y hubiera podido tomar su café diariamente en el café Bauer en Under den Linden, y al mismo tiempo admirar diariamente su colección de facsímiles comprados donde F. Fournier, Ginebra.”
  
En otro de sus avisos decía: “Solo los tontos pagan más del 10% del valor de catálogo por cualquier sello. Facsímiles auténticos, frecuentemente en mejor estado que los originales que ofrece el comercio, pueden conseguirse por unos cuantos francos. Si usted insiste en el artículo genuino, nosotros reconstruimos a bajo costo cualquier copia dañada en forma tal que desafía absolutamente su detección. El comerciante promedio de todos modos le venderá desvergonzadamente dicha copia restaurada. Compre directamente de nosotros y ahórrese su dinero duramente ganado. Ciertamente nadie va a notar la diferencia”.

Después de leer este último aviso, uno se pregunta cual sería en realidad el nivel de las restauraciones que hacía Fournier y hasta que punto era cierta su aseveración de las mismas “desafiaban absolutamente su detección”. Aunque tenemos las falsificaciones que hizo Fournier de los sellos de nuestro país, no conocemos ningún sello reparado que se sepa que el trabajo fue hecho por Fournier. Por tanto no sabemos hasta que punto sea rigurosamente cierto aquello de que sus reconstrucciones “desafiaban absolutamente su detección”.

Francois Fournier nació en Croix de Rozon, un distrito de Suiza, el 24 de abril de 1846. Se hizo ciudadano francés y sirvió como soldado en la guerra franco-prusiana, pero a principios del siglo XX retornó a su país natal y fue allí donde montó su taller de falsificaciones y desde donde hacía sus negocios.

En Suiza no era ilegal falsificar sellos si usted los declaraba como tales. Fournier los denominaba “facsímiles” y los registró con su marca de fábrica. La oficina de patentes de Berna le otorgó la patente 16,062.

Fournier murió el 12 de julio de 1917. Su stock quedó en manos de Charles quien murió en 1927. La Unión Filatélica de Ginebra le compró todo el stock consistente en más de 800 libras de sellos falsos a la viuda de  Hirschburger y con ellos preparó 480 álbumes que vendía a los coleccionistas a $25 como material de referencia. Los sellos en esos álbumes llevan al frente la palabra “FAUX” (falso) y en la parte posterior “FAC-SIMILE”. Los sobrantes fueron incinerados. Le compró también el equipo usado por Fournier para falsificar los sellos el cual donó al Museo de Historia de Ginebra.

Los pocos álbumes con los falsos de Fournier que se conservan completos se venden hoy día en cientos de dólares. 

lunes, 28 de mayo de 2012

El Túnel Del Tiempo: La Historia de los primeros sellos de Mauricio (Parte II)

Publicado en el periódico El Caribe, 1 de noviembre 1980, Pág. 31
La Filatelia al Día
Por Danilo Mueses

Joyas filatélicas con la fama de la “Post Office” de Mauricio llevan aparejada multitud de episodios de hondo contenido humano, de alegrías y frustraciones. Ya en nuestra columna del 6 de septiembre les narramos la historia de cómo J. Bonar encontró un fabuloso ejemplar de 2 peniques de esta emisión en un viejo álbum que tenía olvidado en una gaveta desde que era un niño, y el cual pudo vender en $7,250, que para esa época era el precio más alto que jamás se había pagado por un sello.

Vamos a contarles otras historias relacionadas con estos sellos.

Para 1868, un residente en la isla de nombre M. Noirel, buscando entre viejos papeles encontró dos sellos de 1p. De esta emisión. Con sus sellos se dirigió donde un amigo que sabía coleccionaba sellos y se los ofreció en venta. Al amigo, sin embargo, solo le interesaba uno y Noirel puso el otro sello en el bolsillo de su saco.

Unos días más tarde se encontró con otro coleccionista, hasta el cual había llegado la noticia de su hallazgo y quien le ofreció comprarle el otro ejemplar. Noirel se encamino a su casa a buscar el sello que estaba en el bolsillo del saco que había dejado en el armario; sin embargo, no estaba allí: su mujer lo había mandado a lavar y en el bolsillo no había ni trazas de su valioso sello.

De esto se puede sacar valiosas enseñanzas: nunca deje sellos en el bolsillo de su saco.

A otro coleccionista le pasó aun peor. Su nombre era Bratt y estaba de turista en un pequeño puerto del sur de la India donde un amigo llamado Walker, quien tenía una plantación de té en la región.

Un día de fiesta fueron al mercado de la villa a preguntarle a los nativos si tenían sellos viejos a la venta. De inmediato se vieron inundados de ofertas entre las cuales había uno de 1p. y uno de 2p de los “Post Office” de Mauricio que compraron de inmediato.

Por seguridad Bratt puso los sellos en la parte de atrás de su reloj de bolsillo y se fue a la cama. Durante la noche un ladrón se metido a la habitación y se robó el reloj. En la mañana al darse cuenta del robo informaron a la policía la cual no tardó en atrapar al ladrón tratando de vender el reloj.

La alegría de recuperar el reloj les duró poco pues cuando abrieron el reloj se dieron cuenta de que los sellos habían desaparecido. Al preguntarle al ladrón por los sellos este respondió: “ ¿Ustedes están hablando de esos pedacitos sucios de papel? Bueno, yo los tiré al fuego a fin de destruir cualquier indicio”. No había nada que hacer como no fuera echarse a llorar.

La fascinación que han ejercido estos sellos ha golpeado con fuerza a gran cantidad de coleccionistas. Muy pocos, sin embargo han podido llegar a poseerlos y cada día será más difícil que alguien que pueda llamarse un coleccionista neto, pueda darse el lujo de poseer un ejemplar.

Para 1891, de los 26 ejemplares que se sabe que existen, solo se conocían 19 y había gente capaz de cualquier cosa por obtener una copia. Eso hizo que en un número de ese año del periódico “Vanity Fair” apareciera el siguiente anuncio:

“Coleccionista de sellos con una colección de 12,544 sellos está interesado en casarse con una dama que sea una coleccionista apasionada y posea un ejemplar del sello de 2p. Emitido en Mauricio en 1847”

En aquella época un ejemplar de del sello de 2p. Podía conseguirse por $1000, una suma que aunque importante nos luce un precio muy bajo para que una persona sacrifique su soltería pues, aunque el fulano no consiguió su dama con el “Mauricio Azul”. Nos preguntamos: ¿Y si hubiera respondido una “jamona” con un “Mauricio” falso y el coleccionista se hubiera venido a dar cuenta cuando ya estuviera casado?

lunes, 21 de mayo de 2012

Preguntas interesantes de Filatelia


Publicado en el periódico  El Caribe, 25 de octubre  1980, Pág. 31
La Filatelia al Día
                                                   
En la columna de Filatelia de aquella época los lectores enviaban cartas al Ing. Mueses haciendole preguntas Incluyo aquí una sección de algunas que le hizo una lectora... y las respuestas.

Contestando a nuestros lectores

Grecia Valentín, de Los Alcarrizos nos hace varias preguntas que trataremos de contestar.

1- ¿Cómo se llamó el primer coleccionista dominicano que fundó una sociedad en 1885?
R- El presidente de la Sociedad Filatélica de Santo Domingo fundada en 1885, fue el señor Amadeo   Rodríguez. No sabemos si él fue el primer coleccionista de sellos dominicanos.

2- ¿Qué día, mes y año la Real Academia Española aceptó la palabra “Filatelia”?

R- El 22 de febrero de 1922.

3- ¿En qué país de Europa se fundó la primera sociedad filatélica y en qué año?

R- Fue la “Societe Philatelique de Paris” y fue fundada en Francia en 1864?

4- ¿Cuál fue el primer sello de la R.D., en qué fecha se emitió y que motivo tiene? 

R- Se emitió el 19 de octubre de 1865 y muestra el escudo nacional.